La clase "entre les murs".
Esta película de Laurent Cantet, fue realizada en Francia en el 2008, François Marin (François Bégaudeau, profesor y autor de la novela en la que se basa la película y que aquí se representa a sí mismo) es profesor de francés de alumnos de 13 y 14 años en un barrio multicultural francés.
Esta película surge como una necesidad de muestra del estado de la educación actual en todo el mundo
En primer lugar podemos hablar de los personajes de la película. Todos y cada uno de ellos son adolescentes reales, estudiantes de ese instituto, ofrecidos para jugar a ser actores, que participaron en talleres de improvisación durante todo el año escolar.
Este punto es muy interesante en la película, ya que podemos ver el carácter real de los alumnos, su forma de convivir en clase, nos acerca a la realidad.
Por otro lado la cámara también es un factor muy importante en la película, los primeros planos son repetidos. Nos presenta a los alumnos al igual que todos lo hemos echo el primer día de clase en nuestros centros. Este echo hace que te sumerjas en la película de tal manera que hasta puedes sentirte parte de ellos, uno más dentro de la gran diversidad de personas que conforman la clase.
Las distintas cámaras filman simultáneamente la espontaneidad de los gestos del conjunto y transcriben la realidad del año escolar condensado, eso sí, en dos horas de momentos intensos y significativos.
Creo que esta es una de las bases para que la película muestre tan bien, y de una forma tan efectiva, el carácter de los institutos actuales tanto franceses como españoles.
Junto al echo de que los actores sean estudiantes reales, y que el guión sea improvisado, me llamó mucho la atención el edificio. Un edificio gris, triste, sin vida. Lugar donde los alumnos tenemos ( me incluyo en este ámbito) que pasar un generoso número de horas al cabo de nuestra vida y que más que parecerse a un lugar, confortable, familiar... se asemeja a una cárcel. ¿Como se pretende entonces que los alumnos sean, cálidos, amables, respetuosos... si ni el mismo entorno les acompaña? ¿ alguien se imagina una guardería sin colores? ¿un estudio fotográfico sin imágenes? ¿un centro de arte sin arte?. pues si, y este es uno de los grandes problemas de la educación actual. La imagen también es educación, los colores transmiten, y la sensaciones de los espacios deben de hacerse de notar.
Cabe decir que una clase como media, tiene a 25 personas forzadas a estar juntas y, por tanto, a socializarse les guste o no, por lo que es importante que el entorno sea bueno, favorable, y que los profesores sean conscientes de este hecho.
Como aspecto formal también cabe destacar la música, practicamente inexistente en toda la pelicula. El sonido que escuchamos en toda la pélicula es ambiental. de una clase escolar real, lo que nos acerca aun mas a sentir, pensar, y percibir igual que los alumnos.
La sala de profesores es el lugar dónde la motivación, el desánimo o la derrota están al orden del día.
En diversos momentos es más preocupante el precio del cafe que la clase en si. Este echo demuestra y ejemplifica el estado actual de muchos profesores, acomodados en sus asientos, con un sueldo y un trabajo fijo, que lo que menos les importa en ese momento es si sus clases tiene efectividad o no, si sus alumnos se sienten bien, si están cómodos con la materia que están estudiando... Y este generalmente es una de las bases de la desmotivación de los alumnos, la consecuencia de la propia desmotivación de los profesores. Cabe destacar que por alguna y buena razón siguen quedando profesores dedicados a la enseñanza, con ganas de educar y de transferir conocimientos de una forma adecuada a los alumnos.
La vida escolar transcurre además punteada por momentos en que los profesores se reúnen para discutir las notas obtenidas por cada alumno – y excepcionales “consejos de disciplina” a alumnosperturbadores que se juegan el ser expulsados.
Creo q uno de los fallos del profesor en la película es el no haber tenido en cuenta la situación de los alumnos, la gran diversidad que muestra la clase, y sobre todo la falta de cercanía. Como alumna nos gusta que el profesor se implique, nos conozca, sepa nuestra carencia y nos intente ayudar de una forma más personalizada.
Los alumnos discuten, murmuran, se giran, mandan sms, se pelean, desafían a la autoridad, cuestionan, se afirman como personas, e intentan hacerse un hueco en este microcosmos de la sociedad.